Es curioso, pero cuando escribo no soy consciente de que lo hago en un espacio público y de que cualquier persona conectada a internet desde cualquier lugar del mundo puede leerme.
Por eso me asombra y me halaga enormemente cada vez que alguien me habla sobre lo que escribo.
Nunca está de más dar las gracias, asi que...
seais 6, 20 o 100 personas las que me leeis,
grácias por invertir una pequeña parte de vuestro tiempo en mis lineas retorcidas, de verdad.
lunes, 13 de diciembre de 2010
domingo, 12 de diciembre de 2010
Demencias V
El problema es que la gente siempre quiere cambiar lo que no sabe aceptar de ti.
Yo odio eso.Y odio que siempre se esperen cambios sin sentido.
Si aprecias a alguien lo haces aceptando tanto lo bueno como lo malo.
No comprendo esa necesidad absurda de intentar hacer de los demás lo que no son, creando así inseguridades absurdas, y miedos en vano.
Esto pasa por crearse expectativas sobre las personas y los sentimientos que intentamos reflejar en ellos.
Lo peor es que nos acabamos perdiendo de vez en cuando intentando ser lo que esperan que seamos y no lo que realmente somos.
Y algunos ni si quiera se llegan a encontrar.
Nadie tiene derecho a cambiar a nadie.
Lo que hace falta es aprender a aceptar y dejarse de prejuicios absurdos.
Yo odio eso.Y odio que siempre se esperen cambios sin sentido.
Si aprecias a alguien lo haces aceptando tanto lo bueno como lo malo.
No comprendo esa necesidad absurda de intentar hacer de los demás lo que no son, creando así inseguridades absurdas, y miedos en vano.
Esto pasa por crearse expectativas sobre las personas y los sentimientos que intentamos reflejar en ellos.
Lo peor es que nos acabamos perdiendo de vez en cuando intentando ser lo que esperan que seamos y no lo que realmente somos.
Y algunos ni si quiera se llegan a encontrar.
Nadie tiene derecho a cambiar a nadie.
Lo que hace falta es aprender a aceptar y dejarse de prejuicios absurdos.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Demencias IV
Empiezo a pensar que de noche soy más animal que ser humano.
Nunca tengo sueño ni hambre.
Solo me dedico a escribir y observar, a mover la cabeza de un lado a otro y permanecer en silencio.
Incluso ahora mismo, en esta habitación.Tú habitación.
Te escucho respirar pero es como si no existieras.
Se me derrite el cerebro y me chorrea por las cuencas de los ojos.
Y tu ni te inmutas.
Por que tu si eres humano, aun que a veces lo dude.
Y esta habitación está helada joder, tengo los pies cómo témpanos de hielo.
Tengo que decir que me excitas cuando duermes, pero tantas horas perdidas viendo cómo te vas y yo me quedo...pues al final dan dolor de cabeza.
Me marean.
No se si es por que llevo 10 minutos dando vueltas sobre tu silla o por que realmente me aburre.
Ojala dejases de ser una marmota un momento y me sacases a bailar.
Nunca tengo sueño ni hambre.
Solo me dedico a escribir y observar, a mover la cabeza de un lado a otro y permanecer en silencio.
Incluso ahora mismo, en esta habitación.Tú habitación.
Te escucho respirar pero es como si no existieras.
Se me derrite el cerebro y me chorrea por las cuencas de los ojos.
Y tu ni te inmutas.
Por que tu si eres humano, aun que a veces lo dude.
Y esta habitación está helada joder, tengo los pies cómo témpanos de hielo.
Tengo que decir que me excitas cuando duermes, pero tantas horas perdidas viendo cómo te vas y yo me quedo...pues al final dan dolor de cabeza.
Me marean.
No se si es por que llevo 10 minutos dando vueltas sobre tu silla o por que realmente me aburre.
Ojala dejases de ser una marmota un momento y me sacases a bailar.
martes, 7 de diciembre de 2010
sábado, 4 de diciembre de 2010
jueves, 2 de diciembre de 2010
Igloo.
Y al mirarte, lo vi todo con claridad.
Mi mente desquiciada empezó a unir todas las piezas, y me di cuenta, de que habia atado mal todos los cabos, dejándome muchos sueltos.
Todo habia sido mal interpretado.
Cada palabra desafortunada, cada acto involuntario, cada lágrima, cada suspiro...
Habia tenido la respuesta delante de mis ojos durante todo este tiempo y jamás habia entendido el mensaje real.
¿Cómo no habia sido capaz de darme cuenta antes?
Entendí, que todo ese afán por agarrarte a ese niño que llevas dentro, no era más que el deseo de una infancia feliz.
La añoranza de algo que nunca se tuvo.
Todas aquellas personas a las que amaste y acabaron por marcharse, la búsqueda de unos brazos cálidos dónde anidar, de una mirada que fuera capaz de atravesarte...
De una mano firme a la que agarrarse de verdad.
El miedo al abandono. La necesidad de soledad, por no haber tenido la oportunidad de saber, que podrías encontrarte con alguien que amase tu alegria tanto como tu tristeza.
El empeño por mostrar siempre la mejor sonrisa, de no dar importancia a lo que duele, por miedo a que duela más.
De no compartirlo por miedo a contagiar.
Dejé de verte con los ojos del que mira por encima, y empecé a observarte.
A observarte de verdad.
A ver que en tus ojos no habia más que la necesidad de amar.
Jamás habia visto tanta ternura en ti...
y no por que nunca estubiera ahí, sino por que habia estado tan ciega que no quise ver.
Y me di cuenta, de lo tonta que habia sido todo este tiempo, pidiendote algo que yo ni siquiera llegué a ofrecerte.
De que la egoísta habia sido yo, por no pararme a pensar, que detrás de cada acto había toda una historia.
Perdóname amor,
por no haberme dado cuenta antes...de lo mucho que quiero cuidar de ti.
Te quiero tanto...
Mi mente desquiciada empezó a unir todas las piezas, y me di cuenta, de que habia atado mal todos los cabos, dejándome muchos sueltos.
Todo habia sido mal interpretado.
Cada palabra desafortunada, cada acto involuntario, cada lágrima, cada suspiro...
Habia tenido la respuesta delante de mis ojos durante todo este tiempo y jamás habia entendido el mensaje real.
¿Cómo no habia sido capaz de darme cuenta antes?
Entendí, que todo ese afán por agarrarte a ese niño que llevas dentro, no era más que el deseo de una infancia feliz.
La añoranza de algo que nunca se tuvo.
Todas aquellas personas a las que amaste y acabaron por marcharse, la búsqueda de unos brazos cálidos dónde anidar, de una mirada que fuera capaz de atravesarte...
De una mano firme a la que agarrarse de verdad.
El miedo al abandono. La necesidad de soledad, por no haber tenido la oportunidad de saber, que podrías encontrarte con alguien que amase tu alegria tanto como tu tristeza.
El empeño por mostrar siempre la mejor sonrisa, de no dar importancia a lo que duele, por miedo a que duela más.
De no compartirlo por miedo a contagiar.
Dejé de verte con los ojos del que mira por encima, y empecé a observarte.
A observarte de verdad.
A ver que en tus ojos no habia más que la necesidad de amar.
Jamás habia visto tanta ternura en ti...
y no por que nunca estubiera ahí, sino por que habia estado tan ciega que no quise ver.
Y me di cuenta, de lo tonta que habia sido todo este tiempo, pidiendote algo que yo ni siquiera llegué a ofrecerte.
De que la egoísta habia sido yo, por no pararme a pensar, que detrás de cada acto había toda una historia.
Perdóname amor,
por no haberme dado cuenta antes...de lo mucho que quiero cuidar de ti.
Te quiero tanto...
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