martes, 28 de diciembre de 2010


#50.2 - Sufjan Stevens (MusicNow) - The lakes of Canada
Cargado por lablogotheque. - Descubre más videos creativos.

The last...

Y a veces me gustaria no quererte.

Por que el amor nos vuelve gilipollas.
Asi que eso lo que soy ahora, una gilipollas desquiciada.

Me siento cómo la última persona en el mundo.
Pequeña, temblona, frágil...



Estoy empezando a romper las cuerdas con los dientes, por que ya no se me ocurren mas formas de atarlas entre si. Y los nudos se están desgastando. Y ya no se por dónde tirar.
Contigo nada es seguro. Ni lo bueno ni lo malo.
Yo no soy tu maestra, ni tu madre.
No estoy aqui para darte lecciones de la vida ni para enseñarte el camino de la verdad.
Yo también soy una persona que siente y padece.
Yo también me pierdo, y cada vez me cuesta más encontrarme.
No puedes esperar que no sangre si no paras de lanzarme dagas a las costillas.
No puedes pretender que no me duela cada vez que me estiras para darme de si.
Habia olvidado que la ilusión es un arma de doble filo, y que es cierto eso de que cuanto más alto subes, más grande es la ostia después.

Ilusiones, expectativas, falsos ideales...llamadles cómo querais, es todo la misma mierda.

martes, 21 de diciembre de 2010

Leí en alguna parte que la mayoria de gente nos dedicamos a vivir sin ser realmente conscientes de que existimos, de que somos reales.
Aun que en el fondo, creo que solo somos reales de verdad cuando somos conscientes de ello.

No sabes lo real que eres para mi.
Jamás me olvido de que existes, ni si quiera cuando me olvido de recordarme.

viernes, 17 de diciembre de 2010

I like part I

Hay un trillón de cosas que no comprendo acerca del comportamiento humano en sociedad.
Una de ellas es esa manía idiota de intentar quedar siempre bien con los demás.Me pone de muy mala leche ver como a veces, basamos todo lo que decimos y hacemos (aun que no sea la forma más cómoda de expresarlo para nosotros, o aun que vaya totalmente en contra de lo que realmente pensamos) en la opinión ajena.
Me parece absurdo y absolutamente innecesario.
Ese afán por intentar ocultar esa parte de nosotros mismos que puede hacernos vulnerables ante el resto o puede dar pie a la opinión dudosa de los que nos observan, me pone enferma.
Lo peor es que no es condiciona de tal manera, que dejamos de ser nosotros mismos, para convertirnos en lo que los demás esperan que seamos.
Las expectativas.Qué gilipollez.
¿Quien coño ha hecho el molde de lo que una persona debería ser?
¿Por que se ataca a todo aquel que es fiel a uno mismo y no se ciñe al patrón de conducta establecido?
Solo somos un puñado de acojonados.
Nos sobra la verborrea barata y la crítica fácil,
 y nos falta valor y coraje.


___________________________________________________________________________________



Me gusta la gente que grita cuando le viene en gana y que calla cuando no tiene ganas de decir nada.
Me gusta la gente que no tiene miedo de tener miedo, y de reconocerlo.
Me gusta la gente que llora cuando algo le pone triste y rie cuando algo le hace gracia.
Me gusta la gente que dibuja cosas en los bordes de las hojas y que se toma el té con la bolsita dentro.
Me gusta la gente que lee mientras camina por la calle y que cuando choca contigo sonríe y te da las gracias.
Me gusta la gente que dice lo que piensa sin ningun filtro, simplemente por que le sale así y punto.
Me gusta la gente que baila por la calle y que canta en voz alta en el metro con los cascos puestos.
Me gusta la gente que cree en si misma y se autopiropea.
Me gusta la gente que cuando se cabrea lo dice y no da explicaciones.
Me gusta la gente que no actua bajo guiones y que se pasa por los bajos fondos las opiniones de los demás.
Me gusta la gente que tiene algo más que serrín en la cabeza, y lo demuestra.
Me gusta la gente que no se empeña en gustar a los demás.
Me gusta la gente, cuando es de verdad.

lunes, 13 de diciembre de 2010

It's gonna be a lovely day.

Hoy un clienta a venido con su hija a comprar a la tienda dónde intercambio mis horas por dinero.
Era una chica joven con un niña de unos 6 años.
La pequeña era disminuida psíquica y su madre la llevaba en un carrito.
La chica, a diferencia de la mayoria de clientas que suelo tener, ha sido super amable y agradecida.
Su hija no paraba de sonreírme y antes de acabar de atenderla le he regalado un globo de la tienda, cosa que siempre suelo hacer con los niños.
Al marcharse, me ha tirado un beso y juro que casi me pongo a llorar.

Puede parecer una tontería, o una exageración por mi parte, pero ese pequeño gesto me ha iluminado el dia.
Ojalá mi mente tubiese la capacidad de darme las palabras adecuadas para explicar aun que solo fuera aproximadamente cómo me he sentido.
No he sentido lástima, ni tristeza, tan solo una gran y profundisima gratitud.
Hacia muchisimo tiempo que un gesto tan senzillo de humanidad no me emocionaba de esta manera.
Esas buenas palabras, la ternura desinteresada, el dar por que sí sin esperar nada a cambio...
Algunas personas irradian luz propia.
Son como pequeñas estrellas incandescentes que alumbran a todo planeta que se cruce en su órbita.
Días como estos me hacen recuperar la fé en la humanidad y darme cuenta, de que aún quedan personas que merecen ser llamadas cómo tal.
A veces solo hay que mirar de cerca y no apartar la vista para darnos cuenta de que pueden ofrecernos cosas maravillosas y que nosotros podemos devolverlo exactamente de la misma forma.

Si todos aprendiesemos a no dejar de mirar nunca...
Es curioso, pero cuando escribo no soy consciente de que lo hago en un espacio público y de que cualquier persona conectada a internet desde cualquier lugar del mundo puede leerme.
Por eso me asombra y me halaga enormemente cada vez que alguien me habla sobre lo que escribo.
Nunca está de más dar las gracias, asi que...
seais 6, 20 o 100 personas las que me leeis,
grácias por invertir una pequeña parte de vuestro tiempo en mis lineas retorcidas, de verdad.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Demencias V

El problema es que la gente siempre quiere cambiar lo que no sabe aceptar de ti.
Yo odio eso.Y odio que siempre se esperen cambios sin sentido.
Si aprecias a alguien lo haces aceptando tanto lo bueno como lo malo.
No comprendo esa necesidad absurda de intentar hacer de los demás lo que no son, creando así inseguridades absurdas, y miedos en vano.
Esto pasa por crearse expectativas sobre las personas y los sentimientos que intentamos reflejar en ellos.
Lo peor es que nos acabamos perdiendo de vez en cuando intentando ser lo que esperan que seamos y no lo que realmente somos.
Y algunos ni si quiera se llegan a encontrar.

Nadie tiene derecho a cambiar a nadie.
Lo que hace falta es aprender a aceptar y dejarse de prejuicios absurdos.